Todo sufrimiento es poco

Amigos, ayudadme a sacar del hoyo a aquél que se encuentra hundido.

Nuestra luz se apaga, podemos hacerlo lenta y penosamente, o podemos desaparecer en un gran fogonazo de gloria.

¿Dónde está el león que se enfrentaba a todo y a todos, sin importar el tamaño? ¿Queda algo de él dentro de ese ser que ahora vaga de la casa al trabajo y del trabajo a casa?
Puede que ahora esté atado de pies y manos por una vida que nunca esperó.

Amigos, no os rindáis ¡jamás! miradme a mí, soy el ejemplo de que aún se puede estar ahí, aún nos quedan kilowatios para dar una gran chispa e iluminar a los débiles de corazón.

Buscad vuestra motivación, no está en los demás, no está en un gurú, no lo necesitáis: está dentro de vosotros, sois guerreros, depredadores, se nace con ello, pero muchos lo olvidamos en algún momento de nuestra vida, entonces entra el viejo en casa y jamás lograremos echarlo ¡luchad!

Haremos temblar los cimientos del cielo, no caerá, él es eterno y nosotros no, pero ahí es donde reside nuestra grandeza. Somos leyenda, la gente nos conoce, habla de nosotros, aún tenemos una huella más que dejar, subir un escalón más.

Tal vez cree que todo sus problemas, todos sus condicionantes son demasiado grandes, pero no es así, otros ya lo sabemos, incluso un herido sabe que tiene que luchar contra eso, tiene que darse cuenta de que todo sufrimiento es poco, tiene que romper la barrera. Nadie dice que sea fácil, que no duela, pero si alguien puede hacerlo somos nosotros.

No, no habrá otra, y eso es suficiente para justificarlo todo. Esa es mi filosofía.

Di algo hermano, tus latidos son cada vez mas débiles, apenas se sienten allá en la oscuridad en la que estás sumido…

Yo lo hice, rompí el umbral de sufrimiento, me quité todo el polvo y el óxido de encima. Estaba que no podía más, a punto de caerme, el tiempo se detuvo y quedé solo en mi mente,
entonces mi alma se rebeló ante la idea de caer. Abrí los ojos, y ahí seguía, en ese instante, desfalleciendo, pero con un hálito nuevo en el cuerpo. Empecé a soltar ostias y ya no podia parar… Al día siguiente esperaba estar muerto, sin embargo me levanté aún drogado por todas las endorfinas liberadas. Con las piernas mucho más sueltas, con la sensación de poder en mis hombros. He roto el umbral, el dragón ha salido del cascarón.

El camino es largo, voy a padecer, pero quiero andarlo con vosotros, quiero daros mi mano y llegar arriba con mis hermanos, con todos mis hermanos. Esto se acaba, hagámoslo por todo lo alto.

Esa es mi filosofía.

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